Exposición de Motivos del Código de Convivencia: 4. Convivencia en la Ciudad

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4. LA CONVIVENCIA EN LA CIUDAD

En el caso concreto de este Anteproyecto de Código de Convivencia Ciudadana, se trata de una reforma profunda al actual Código de Faltas, que introduce un criterio novedoso en torno al poder de policía sancionador. En efecto, se modifica incluso la tradicional denominación de Código de Faltas vigente, por la de Código de Convivencia Ciudadana.

No se puede desconocer que los problemas sociales del país se presentan en sus ciudades. Entre ellos, se destacan la violencia y la anomia, que encontraron un punto culminante en la huelga policial y los saqueos del 3 y 4 de diciembre del año pasado, que hirieron profundamente a nuestra ciudad. Estos problemas que afectaron la calidad de nuestra cultura política y democrática, requieren de propuestas serias, tendientes a la elevación de los compromisos ciudadanos, conforme lo venimos exponiendo.

Ello impone una consideración detenida de estas cuestiones trascendentes, donde consideramos que es menester mejorar la convivencia urbana, tal como ha ocurrido en otras experiencias relevantes de España y América Latina(7).

La convivencia es la dinámica social que permite desarrollar en la comunidad las habilidades y destrezas suficientes para el beneficio de la sociedad en su conjunto”, según definición contenida en el Libro Blanco de la seguridad ciudadana y la convivencia de Bogotá(8). Y agrega: “Esta visión refleja otro de los elementos clave de la seguridad urbana: su articulación a una visión del desarrollo social de la ciudad como un todo. De esta manera aparece el concepto de la solidaridad como un elemento importante de seguridad urbana”(9).

Por su parte, el Manifiesto de Zaragoza, firmado en noviembre de 2006 y adoptado por el Foro Europeo para la Seguridad Urbana y la Democracia, ha sostenido al respecto que: “La seguridad es un bien común esencial, estrechamente vinculado a otros bienes comunes como la inclusión social, el derecho al trabajo, a la salud, a la educación, a la cultura. El acceso a los derechos favorece el derecho a la seguridad”(10).

Estamos convencidos en consecuencia, que el municipio autónomo, participativo, es el primer teatro en que los hombres ejercitan sus derechos, como decía Joaquín V. González y es la base de nuestra descentralización política federal.

Ello exige que se ponga especial énfasis en la educación popular y democrática, a los fines de formar verdaderos ciudadanos, que cumplan con los deberes exigidos por la Constitución Provincial y la Carta Orgánica Municipal de la Ciudad.

Por otra parte, el art. 75 inc. 19 de la Constitución Nacional obliga a los municipios a promover el “desarrollo humano”, como nuevo derecho humano que es menester consolidar a través de condiciones de vida adecuadas.

Como veremos al comentar el Título Primero, el Gobierno Municipal tendrá especiales obligaciones para fomentar y alentar una convivencia ciudadana, basada en los valores democráticos y republicanos, que nos permita avanzar hacia un futuro promisorio.


(7) Como en España, con el “Manifiesto de Zaragoza”, de 2006 y la legislación sobre convivencia urbana sancionada en sus municipios, siguiendo la experiencia de Valladolid (2004) y especialmente de Barcelona (2005), además de las propuestas de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias). Y en relación a América Latina, debemos destacar la experiencia de Bogotá, Colombia, con el Libro Blanco de la Seguridad Urbana y la Convivencia..
(8) Libro editado en Bogotá, en 2008, con la participación de las Naciones Unidas, Habitat, con su Programa de ciudades más seguras, y los Ayuntamientos de Bogotá y de Barcelona, entre otras instituciones universitarias y sociales.
(9) Idem nota anterior.
(10) Ibidem nota anterior.